En realidad se trata de comer y beber, ya que como su nombre lo sugiere, este restaurante está muy especializado en vinos. Y si de vinos se trata, Burdeos in Love, tiene una carta sumamente interesante que incluye los mejores vinos europeos, y una buena selección de aquellos que vienen de más lejos, como Sudáfrica, Chile, etc.
Hubiera elegido ir a comer ahí solamente por el nombre. Me atrapan las tiendas y restaurantes con nombres ingeniosos. En realidad fui con un grupo de personas que conocen mucho de vinos y son fanáticos de este restaurante. La decoración está muy lograda, generando un ambiente más que simpático. Todo esto a pesar que había mucha, mucha gente.
La carta no es un amplia pero sí original y completa. Son unos pocos platos con una tendencia bastante moderna en su concepción y elaboración, que me cuentan, se renueva con una frecuencia interesante. Ofrecen además un menú del día, con un precio muy atractivo (unos 20 euros o menos). Los postres son de verdad excelentes. No os podéis perder el mousse de chocolate con aceite de oliva.
El servicio es sumamente amable, por lo que he podido ver. Todo eso a pesar de la cantidad de gente que había. Como la gente con la que fui conoce mucho de vinos, no me quedó claro si el personal da un asesoramiento adecuado en ese sentido, ya que nuestro grupo no lo requería. Sin embargo, la simpatía y buena intención del servicio me hace pensar que seguramente lo harán correctamente.
Muy recomendable, con una carta breve pero buena, servicio agradable y precios acordes (30-40 euros por persona).
Imagen: burdeosinlove.com













