
Hoy pensaba comenzar mi recorrido low cost para las compras navideñas. Tengo mucho para contaros de eso. Pero el fin de semana he ido a Barcelona, y no puedo menos que empezar hablando de lo que para mí es la mejor pastelería española. La catalana Mey Hofmann es la responsable de tanta maravilla.
Desde que empecé a hacer gimnasia (Body Code) no sólo estoy consiguiendo mi objetivo de aplanar, afinar y levantar; sino que tengo la ventaja adicional de poder comer de todo sin mucho remordimiento. Momento ideal, entonces, para sacarse unos cuantos gustos.
Mey Hofmann es una chef con gran reconocimiento internacional. En su local de Flassaders, 44, hace gala de su talento para la repostería. Ubicado en el barrio de la Ribera, una perfecta decoración genera una sensación mas que agradable apenas uno traspasa las puertas. La elección de los colores es más que acertada. Paredes y techo en pistacho y morado, respectivamente. El mobiliario, antiguo y clásico, en tonos marfil con un decapado perfecto. Pero lo más importante, el increíblemente tentador aroma de las tartaletas, bollería, bombones y dulces de toda clase; completan la logradísima ambientación.
Puedes optar por comer ahí, o llevarlo para tu casa. Recomiendo la primera opción. Sentarse a disfrutar de estas exquisiteces con una taza de café o té, o si quieres también un buen vino, vale mucho la pena. Las posibilidades son muy amplias para tu paladar. Yo me inclino por la canela, y tiene muchas tartaletas individuales o para compartir, que son inigualables. Hay que tener en cuenta que el manejo de los sabores no es una tarea tan sencilla. El poder combinar, sin que uno “tape” al otro, que podamos identificar cada uno de los sabores, es algo que se logra sólo con mucha maestría.
Sin duda, altamente recomendable.
Imagen: hofmann-bnc.com













