
Este es otro de los debes que tenía con vosotros. Hace ya un tiempo he descubierto este increíble lugar en Barcelona, y por un motivo u otro nunca os he contado de él. Imperdonable, ya que es de lo mejor que he visto últimamente, con lo que ya os adelanto mi juicio sobre este creativo lugar. Monvinic es un espacio donde podéis encontrar los vinos más interesantes del mundo, aprenderéis muchísimo sobre el tema y además podéis comer muy bien. Mucha tecnología y calidez.
La decoración podemos decir que está más que lograda, como era de suponer cuando el responsable es nada menos que Alfons Tost. Es un espacio sumamente moderno y cálido. La iluminación es muy interesante, con ciertas variaciones apenas perceptibles.
Impresionante la carta de vinos digital. Se puede buscar por país, por tipo de uva, por año, etc. No creo que en España existan muchos lugares con más de 3000 referencias de vinos. Se pude pedir los vinos por botella, copa o media copa. Hay además una biblioteca y una sala de cata.
Y aquí lo más original. El restaurante consta de dos largas mesas para compartir. Cero intimidad, pero no es lo que se busca cuando se visita este lugar. Aquí la gente viene por una experiencia y por qué no, un aprendizaje en el tema vinos. Y eso se comparte. Pero hay que tenerlo en cuenta cuando pensamos en este lugar.
Excelentes, y no cabe otra palabra, los somelliers. Más que adecuado asesoramiento, con una simpatía única. La comida en sí es muy buena. No es una carta muy amplia, pero es adecuada.
El precio promedio es de 80 euros por persona. No es barato pero vale mucho la pena.
Imagen: flickr.com













